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La conexión directa al dispositivo es la siguiente gran apuesta de la telefonía móvil europea. Cuatro de los mayores operadores del continente han firmado hoy una carta de intenciones para estudiar una puja conjunta por el espectro de los servicios móviles por satélite, el primer paso para que la cobertura de tu móvil llegue también desde el espacio. Te contamos qué han firmado y qué significa.
Deutsche Telekom, Orange, Telefónica y Vodafone estudian presentarse juntos a una candidatura en común que repartirá el satélite móvil en Europa, según ha anunciado hoy la propia Telefónica en su página web. Es decir, que las cuatro mayores redes del continente barajan ir de la mano a por unas frecuencias que decidirán quién puede dar cobertura satelital en móviles en todo el mercado europeo.
La estrategia encaja con lo que Bruselas lleva tiempo pidiendo: que Europa no dependa de nadie a la hora de conectar sus comunicaciones clave. Y llega en plena pelea por el espectro satelital: hace apenas dos días, Washington amenazó a Bruselas con represalias si limita el acceso de Starlink a las frecuencias del continente. La respuesta de los operadores pasa por poner las infraestructuras espaciales bajo control europeo.
En qué consiste el acuerdo
El documento es una carta de intenciones, el paso previo a cualquier compromiso firme. Con ella, los cuatro acuerdan explorar una candidatura común, pero con una condición que cambia el escenario actual: el espectro no sería restrictivo para otros operadores. Cualquier operador de red móvil podría usarlo en las mismas condiciones para dar servicios directos al dispositivo.
El diseño busca, en palabras del anuncio, que compitan más compañías en vez de menos, que el mercado se convierta en un escenario en común y que al cliente le llegue una oferta más amplia en todo el continente. La suma de clientes, redes y experiencia de los cuatro pretende que el despliegue sea rápido y que la parte satelital encaje en las redes que ya usamos a diario.
Si el proyecto llega a buen fin, los cuatro se quedarían con las comunicaciones terrestres: las estaciones que hablan con los satélites y la supervisión del conjunto. Ninguno fabricará ni financiará todo el mecanismo: esa parte la pondrá un socio satelital que todavía no ha sido elegido.
Cómo funciona la conexión directa
La conexión directa al dispositivo, conocida por sus siglas D2D, permite que un móvil se conecte a un satélite cuando no tiene red terrestre disponible a la que conectarse. El satélite cubre los huecos que las antenas no alcanzan.
Para el usuario, la ventaja es directa: tiene menos puntos sin señal y menos llamadas perdidas fuera de la cobertura tradicional. Es el mismo frente en el que ya se mueve Starlink con su servicio directo al móvil, y en el que los operadores europeos no quieren llegar tarde. La meta declarada de las cuatro firmas es que la cobertura llegue a todos los rincones, también a donde hoy no llega rentablemente el despliegue terrestre.
De momento, todavía tendremos que esperar a que el acuerdo llegue a buen fin. Sin embargo, siempre es una buena noticia que los principales operadores trabajen ya en un proyecto en común que permita revolucionar la conectividad.
